El Criollo.
Las cárceles llenas De probos patricios,
y a algunos condena A
oscuros suplicios,
Mientras otros expulsos Del suelo natal,
Maldicen
convulsos Al genio del mal.
Devora en su saña Vecinos honrados,
Y en sangre se baña De inermes soldados.
Y ultraje i desdora La sangre del Cid:
¡Si acaso lo ignora, Sabrálo
en la lid!
Ni el sexo perdona Su rabia feroz;
La casta matrona, La niña
precoz.
La niña inocente, Tampoco el anciano,
Encuentran clemente Al
vándalo hispano.
¿Derecho de gentes, En que te ofendimos?
Nosotros valientes, Honrarte supimos.
¿Por qué un vil tirano Conculca tus Leyes?
Porque es un villano Mandado por Reyes.
Un tiempo fue gloria La gloria de España,
Mas hoy es escoria No más y
patraña:
A viles traidores, Reptiles inmundos,

Los colma de honra A faz
de dos mundos.
Y ¡Oh! ¡cuál tronara Allá el Benavente,
Si al mundo
tomara Y viera a su gente:
¿Ya no hay castellanos, Diría en mi nación?
¡Afuera, gitanos! ¡Afuera el Borbón!
Mas ni hai Benavente,Ni hay ya España:
Su cetro potente Tornase de caña;
Tan extraña y vana Cual son los Barbones:
Su timbre un Santana,
Blasón sus traiciones.
Clamando venganza, Clamando justicia,
De tanta
matanza, De tanta injusticia.
Al campo volemos Queridos hermanos:
La tierra purguemos De tantos insanos.
Al arma, valientes, Criollos constantes,
Marchad diligentes, Marchad
arrogantes:
Librémonos todos Del vil e inhumano
Padrastro y no padre Del
Dominicano.
Los blancos, morenos,Cobrizos, Cruzados,
Marchando serenos, Unidos y
osados,
La patria salvemos de viles tiranos,
Y al mundo mostremos Que
somos hermanos.